Para la próxima generación

Queridx joven que me lees, cuando te dicen que el tiempo se va volando, cógelo en serio. Recuerdo como si fuese ayer mi entrada Senior en la high, y ya hoy van cinco años de eso…

Por eso cuando te dicen que el tiempo se va volando, cógelo suave y disfrútate el proceso. Ahora es el momento de cometer errores, aprender de ellos para luego hacer borrón y cuenta nueva. Hoy ya no puedo actuar como una adolescente, tengo una rutina, me encanta llegar a mi casa y picheo todos los jangueos.

Por eso, cuando te dicen que el tiempo se va volando, cógelo en serio. Un día mis padres me compraban de todo, y al otro todo lo que me gano trabajando se me va en dinero y comida. Y aunque cada etapa tiene su magia, extraño irme de shopping cada weekend.

Por eso cuando te dicen que el tiempo se va volando, cógelo suave y disfrútate el proceso. Las miraeras indirectas al nenx que te gusta, las cosquillas de los textos y la emoción de ir en dates con tipxs que, posiblemente sean unos desconocidos de aquí a unos años (o meses). Hoy, he vivido experiencias y no tengo la misma ilusión que antes. Soy una girl boss y ningún hombre me merece.

Por eso cuando te dicen que el tiempo se va volando, cógelo en serio. Recuerdo que si un día no tenía ganas de levantarme, decía que me sentía enferma. No había nada que arriesgar, la escuela no se iba a mover de sitio… ahora eso es un lujo que no me puedo tomar. Tengo que levantarme cada día y ser parte de una rutina para cumplir mis sueños. Y aunque estoy en una etapa llena de mucha magia, extraño no tener que preocuparme constantemente por el futuro y presente.

Soy una millennial que no quiere “janguear”

Janguear en Puerto Rico ya no es una opción. Sales a pasarla bien y te matan. Por lo menos, esta generación ha entendido el mensaje y la constante cantaleta de los padres que, “la calle está mala”. Antes lo decían por decirlo, pero en realidad… la calle está mala.

Fact, nos están matando. No hay policías en las calles porque así de jodio está el sistema. Y lo peor de todo es que, los delincuentes están haciendo “escante” a cualquier hora del día y en cualquier lugar. Llevándose de por medio al que esté presente aunque sea inocente.

Cuando me invitan a salir de noche lo pienso dos veces y no me meto en cualquier sitio. Prefiero quedarme relax en casa bebiendo vino y viendo Netflix, y para no ser tan anti social, invito a una amiga a vegetar conmigo.

Estamos en otros tiempos, en los que el jangueo es de día en la playa o en una guagua de “chinchorreo”. En ambos lugares la pasas mejor que ir a la placita donde pueden pasar tres cosas: una pelea bien papelón frente a Marullo, que te rompan el cristal del carro en la calle o que a algún cabrón le de con joder contigo y tus nenas.

No estoy diciendo que el “jangueo” en la noche murió y que ya no salgas. (Puede que yo esté hecha una vieja y ya no quiera salir.) Espera un momento… este escrito acaba de dar un giro de 180.

Eso es lo que me pasa, estoy vieja. Estoy en esa etapa que el trabajo me consume y ya no me llama la atención pasar trabajo poniéndome bien perra, sudar en un negocio que está lleno de gente soltera desesperada y al final de la noche, estar toda destruida… y “jampeándome” una tripleta a las cuatro de la mañana en el Churry.

Esos tiempos pasaron, yo soy una millennial madura. Claro, va a llegar un momento en el que querré salir y recordar cómo lo hacía antes. Pero por el momento, mejor salgo de día y me voy de brunch con las nenas. Y ese, es mi jangueo.

En conclusión:

  • La calle está mala, pero esta vez es en serio.
  • Las guaguas de chinchorreo son vida
  • Deja de comer tripletas después del jangueo
  • Descubrí que soy una vieja
  • Tú estás en las mismas